sábado, 21 de marzo de 2009

Enfrentamiento entre cámaras por Plan Cardales del gobierno

La Cámara de Televisión para Abonados respaldó la revocación del Ministerio de Industria a la autorización que Ursec dio a Telmex. En paralelo, la Cámara de Telecomunicaciones reclama que sólo Antel integre el Plan Cardales y no más empresas de telefonía.
En una esquina está la Cámara Uruguaya de Televisión para Abonados (Cuta), en la otra la Cámara de Telecomunicaciones. Ambas discrepan respecto a las condiciones que el gobierno aplicó en pro del Plan Cardales.
La Cuta integra a la mayoría de las empresas que ofrecen el servicio de televisión para abonados en el interior del país, que son aproximadamente cien. Un comunicado de la Cámara manifiesta que "respalda la revocación del gobierno a TDH", es decir que apoya la resolución del Poder Ejecutivo de cancelar la autorización que la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (Ursec) extendió en octubre de 2008 para que la empresa Flimay S.A. -que integra capital de la mexicana Telmex- ofrezca su servicio de Televisión Directa al Hogar (TDH).

Según el gobierno, es preciso primero definir la política de telecomunicaciones que permitirá la concreción del Plan Cardales. De ser autorizada Telmex a operar desde ahora, estaría en condiciones de aplicar la convergencia de tecnologías vendiendo un paquete triple play (televisión por cable, internet y telefonía). El gobierno no quiere que se adelante, ya que estaría absorbiendo clientes de alto poder adquisitivo y complicando la posibilidad de universalizar el servicio. El Plan Cardales contempla a las empresas nacionales de televisión para abonados en el interior.

Por otro lado, la Cámara de Telecomunicaciones del Uruguay (CTU) presentó ante Presidencia dos recursos contra el Plan Cardales, ya que el proyecto habilitará a ofrecer el servicio de triple play a Antel y las empresas de televisión para abonados, pero no a las de telefonía móvil.

La CTU quiere que todos los operadores privados en telecomunicaciones sean integrados al Plan Cardales. El presidente de la Cámara señaló al diario El País que la gremial está de acuerdo con el objetivo de universalización, pero que llama la atención que sólo se considere un operador (Antel), cuando otros también pueden aportar al proyecto.

En este sentido, Derrégibus reclamó igualdad y no discriminación.

Las empresas que integran la CTU son, por ejemplo: Telmex, Claro, Movistar, Telefónica, Dedicado, Motorola, Ericsson, Globalnet, Uniotel y Alcatel-Lucent. Ante la "notoria injusticia y desconocimiento" que reflejan las críticas a la revocación que realizó el Ministerio de Industria, la Cuta decidió salir a marcar su posición. Según la directiva, las empresas del interior del país están "constreñidas" a brindar el servicio de televisión para abonados, aunque su infraestructura instalada permite ofrecer más servicios en telecomunicaciones.

A esto se suma la "abierta competencia con la televisión satelital Direct TV" y las negativas del Estado para explotar otros servicios, a pesar de las reiteradas e "infructuosas" solicitudes.

Es así que la Cuta entiende que la autorización de la Ursec "conformaba un verdadero atropello a los legítimos derechos de todas las empresas participantes en el mercado, hasta ahora limitadas en su desarrollo por disposiciones del propio Estado". Según la directiva, "era obvio" que la resolución no podía mantenerse, "por ilegal, injusta y por poner al Estado en riesgo de reparaciones millonarias frente a las inevitables demandas resarcitorias de las restantes empresas fuertemente dañadas por tan ilegítima discriminación"
La Cuta expresa también su posición común con la universalización de los servicios, pero recalca que para ello es necesario "armonizar" los esfuerzos de públicos y privados.
Fuente: Ultimas Noticias
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